Litigio Nacional

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22 años sin Lucindo Domicó, un líder Embera que dio la vida por defender su territorio

Sábado 24 de abril de 2021

Bogotá, 24 de abril de 2021. El 24 de abril de 1999, en el municipio Tierralta (Córdoba) fue asesinado Lucindo Domicó, reconocido líder indígena de la comunidad Embera Katío del Alto Sinú. Hombres armados ingresaron violentamente a su vivienda durante la noche y le dispararon en repetidas ocasiones.

Lucindo Domicó siempre se caracterizó por trabajar en la defensa de su pueblo, exigiendo la protección de sus derechos, promoviendo en particular la salud, educación y preservación de su cultura.  Entre las acciones que emprendió en pro del pueblo Embera está la creación de escuelas comunitarias. Una de ellas fue fundada durante 1991 en la comunidad de la que era oriundo (Pawarandó), y en 1993 fundó otra en el resguardo de Beguidó, en las cuales dictó clase.  Un año después participó y dirigió la organización de la despedida del río Sinú (Do Wambura), como consecuencia de la construcción de la represa Urrá. En 1997 fue elegido como secretario general del cabildo y en el 98 ostentó el cargo de coordinador de salud.  En 1999, año en que fue asesinado, fue elegido como asesor en salud.

Lucindo fue un firme opositor de la construcción de la represa Urrá. Como hablaba fluidamente español, fue un vocero destacado de su comunidad ante el gobierno en múltiples oportunidades, en especial en lo relacionado con el proceso de negociación que implicó dicho proyecto hidroeléctrico. Días previos a su muerte, se había llevado a cabo una asamblea de gobernadores del pueblo Embera Katío del Alto Sinú, allí decidieron elaborar una declaración pública en la que: (i) afirmaron ser autónomos e independientes de cualquier tipo de actor partícipe dentro del conflicto armado; (ii) expresaron su preocupación por las amenazas y asesinatos que estaban alterando la situación de orden público en el Alto Sinú; (iii) denunciaron la actitud de algunos políticos de la costa Caribe, quienes estaban manifestando que los indígenas se oponían a que los cordobeses vivieran mejor; y, (iv) explicaron que, por el contrario, su preocupación consistía en que el agua y el pescado se acabarían a causa de una obra que traería más daños que beneficios.  Estas declaraciones se convirtieron en una premonición del escenario que hoy enfrenta la comunidad a causa de la represa Urrá.

Después de 22 años de la muerte de este líder indígena del Alto Sinú, que concentró sus esfuerzos en la defensa de los derechos étnicos-territoriales, la investigación penal por estos hechos continúa en la impunidad. No existen condenas de los responsables y tampoco se ha esclarecido lo sucedido. Entre tanto, las acciones del Estado colombiano para brindar justicia no se han caracterizado por su eficiencia.  Hasta el 2010 la investigación se encontró completamente paralizada, y solamente hasta 2013 la Fiscalía ordenó vincular mediante indagatoria a algunos miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), incluido Salvatore Mancuso Gómez, por su posible participación en la muerte de Lucindo Domicó.  Sin embargo, a la fecha esta decisión no ha arrojado resultados positivos para satisfacer los derechos que les asiste a las y los familiares de Lucindo y a la comunidad Embera Katío del Alto Sinú.

Desde la Comisión Colombiana de Juristas esperamos que este día en el que conmemoramos su partida sea una oportunidad para enaltecer el legado de Lucindo Domicó, de la comunidad Embera Katío del Alto Sinú y de los pueblos indígenas en Colombia frente a la resistencia y reivindicación de sus derechos, constantemente amenazados bajo la bandera de un desarrollo extractivista. Hacemos un llamado para que hechos violentos de esta naturaleza no se vuelvan a repetir. 

Comisión Colombiana de Juristas