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El informe de Daniel Pécaut para la CHCV

Jueves 23 de junio de 2016

Por: Gustavo Gallón Giraldo en El Espectador


En su informe para la Comisión Histórica sobre el Conflicto y las Víctimas (CHCV), el profesor Daniel Pécaut reseña la lucha por la tierra y la precariedad del Estado como factores que habrían originado el conflicto armado en Colombia. En la prolongación y permanencia de tal conflicto incidirían el auge del narcotráfico y el desarrollo del paramilitarismo, entre otros fenómenos.

A su juicio, la lucha por la tierra hoy se da en condiciones distintas de las del período de la Violencia de mediados del siglo pasado, e incluso en regiones diferentes, como la costa atlántica. Se enfrenta ahora una agricultura capitalista donde no predomina el café, sino cultivos intensivos como la palma, con medidas de liberalización comercial y con una diferenciación del campesinado, que incluye mano de obra asalariada. Tendría mayor importancia el problema de la seguridad que el de la repartición de la tierra, pero no por ello podría dejar de considerarse esta como un motivo central del conflicto actual.

La precariedad del Estado se manifestaría en múltiples aspectos: la ausencia de monopolio de la violencia legítima, la "banalización de la arbitrariedad" por el abuso del estado de sitio, la propagación del clientelismo o la percepción del Frente Nacional como un sistema político cerrado que justificaría la lucha armada. Esta percepción se habría reforzado por el triunfo de la revolución cubana y por la reacción de campesinos liberales y conservadores frente a la humillación de haber sido manipulados por las élites para enfrentarse entre sí durante el período de la Violencia. Pécaut advierte sin embargo que, desde un punto de vista histórico, no podría hablarse de "terrorismo de Estado" en Colombia, aun cuando "desde un punto de vista jurídico, el levantamiento de una acusación contra el Estado es inevitable", debido a los agentes estatales implicados en numerosos crímenes y a los vínculos evidentes entre fuerza pública y paramilitares. Curiosa distinción, por decir lo menos. En cualquier caso, en su opinión, dicha percepción habría nutrido el conflicto armado.

El narcotráfico, a su turno, habría fortalecido a todos los protagonistas violentos. Lo mismo habría ocurrido con el auge de nuevos recursos, como el petróleo y la minería. Uno y otros habrían robustecido el paramilitarismo cuyas acciones, entre ellas particularmente la masacre de la UP, habrían tenido por efecto la persistencia de las Farc en la lucha armada. Sin embargo, "aunque los paramilitares y sus aliados están mucho más implicados en los crímenes de guerra, el cansancio de la población con respecto al conflicto armado se ha expresado sobre todo en denuncias contra las acciones de las Farc y del Eln".

Por todo lo anterior, el conflicto armado habría fomentado una derechización de la sociedad colombiana, además de reforzar la desigualdad y debilitar a los movimientos sociales. En consecuencia, la superación del conflicto requeriría "una democratización que ponga fin a las redes de poder clientelistas o armadas de las últimas décadas" y no un simple pacto de no agresión, como el del Frente Nacional. Lúcida conclusión, aun cuando para llegar a ella el informe optó por una innecesaria exposición cronológica en detrimento de la claridad teórica. Gracias, profesor Pécaut.

Acerca de Gustavo Gallón Giraldo, Director de la Comisión Colombiana de Juristas

Defensor de derechos humanos. Abogado de la Universidad Externado de Colombia.

Diplome D'Etudes Approfondies - D.E.A. en Ciencia Política de la Universidad de París I.

Estudios de doctorado en Sociología Política de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París (1976-1983).

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